La venta directa de leche cruda de vaca ayuda a garantizar el modelo familiar de granja lechera

14/03/2019
Unió de Pagesos - MARIA CARRERAS Calldetenes (Osona)

Finalmente, el 8 de agosto, la Generalitat, mediante la aprobación del Decreto 163/2018, regularizó la venta directa de leche cruda de vaca —como ya era posible a países como Italia, Francia y Alemania—; una demanda histórica de Unión de Campesinos por la cual ha trabajado desde el 2008. “La venta directa de leche cruda de vaca es una ayuda, un complemento para salir adelante, no es una solución para el sector lechero catalán”, remarca Pep Alsina, sindicalista que ha encabezado esta petición histórica del sector y representante de Unión de Campesinos a la Comisión de Seguimiento de Seguridad de la Leche a la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria [ACSA].

Con la venta de leche cruda de vaca se abre una oportunidad para los ganaderos catalanes de paliar la situación continuada de crisis por la cual pasan a causa, majoritòriament, de los bajos precios que perciben por la leche. “La distribución, que utiliza la leche como producto reclamo, cada vez tiene más pes sobre la industria y esto aboca las granjas familiares de toda la vida a tener que cerrar porque no salen los números; por el contrario, aumentan las macrogranjas, es decir, que el ganado está más concentrado, y aumenta también la mano de obra asalariada”, explica Alsina a manera de diagnosis. Una diagnosis que se complementa con los datos que recoge el documento que, el 4 de diciembre, Unión de Campesinos libró al Departamento de Agricultura con propuestas para superar la crisis del sector, según el cual en los últimos tres años el número de granjas lecheras en Cataluña ha disminuido un 25%, pasando de las 635 a las 476; esto sumado a una bajada del consumo de leche del 22,5% en los últimos 12 años.

EL VALOR AÑADIDO, PARA EL GANADERO • Una manera de atenuar las flagrantes desigualdades que hay a lo largo de la cadena alimentaria de la leche, es que el ganadero opte por la venta directa de leche, sea cruda o pasteurizada, si bien, hasta el agosto pasado, no estaba regularizada la venta de la leche cruda, y se trata de un producto que difícilmente encontraremos en los lineales de un supermercado.

La venta de leche cruda, a la vegada que favorece el comercio de proximidad y el producto fresco, es una manera de compactar la cadena agroalimentaria y permite al ganadero obtener el máximo valor añadido para su producto. “Como que no hay fábrica, ni envasado, ni ningún intermediario, el ganadero, aunque venda pocos litros, obtiene un margen importante y el consumidor compra muy bien de precio”, explica en Pep. Y añade: “Además, es una manera de valorar el producto de proximidad y de fomentar el contacto humano; tú trabajas de la mejor manera que sabes y llegas al consumidor final, y esto es mucho más gratificando que no que venga el camión cada día, cargue la cisterna, marche, y al jefe del mes te pague el que le dé la gana, y todavía se queje!”.

Pep Alsina con la máquina expenedora de leche cruda/LA TERRA

MAS EL PUJOL, PIONEROS • En Pep y su mujer, Mercè Solà, dirigen la granja familiar Mas El Pujol, a Calldetenes (Osona). Disponen de unos 180 jefes, entre vacas, novillos de engorde y recría, todo nacido a la misma explotación, a pesar de que lo están redimensionando a la baja porque en Pep se jubila este año. Fueron los primeros a instalar una máquina expendedora en la explotación para vender leche cruda; ahora ya hace nueve años. “Aprovechamos un vacío legal; al final, durante las negociaciones el que discutíamos era el envase porque la venta de leche cruda ya estaba regulada: se podía vender en bolsas de plástico”, explica en Pep.

Requisitos y funcionamiento • Después de la ordeñada, la leche de la vaca pasa directamente a un tanque de refrigeración. Cuando la leche ya se ha enfriado, lo extraen del tanque y llenan el bidón de la máquina expendedora, de 100 litros. “Antes de posarlo a la máquina, lavamos la instalación y nos llevamos el bidón del día antes, los excedentes del cual pueden ir a la industria”. Además, la máquina expendedora está programada para pararse y no dispensar leche tanto en el supuesto de tardar más de 24 h a cambiar la leche, como en un mal funcionamiento en el sistema de refrigeración. Y es que se pueden mezclar la leche de dos ordeñadas siempre que no hayan pasado más de 24 horas entre las dos ordeñadas. “La leche es un producto delicado pero es fácil de tratar, básicamente necesita pulcritud y refrigeración. El único tratamiento que se hace es el de enfriarla para alargarle la vida: la temperatura de conservación es entre 0 y 4 °C”. Y está claro, también hay que posar una fecha de caducidad, que es de tres días desde la última ordeñada.

A banda, el Decreto que regula la venta directa establece una serie de requisitos que hace falta que la explotación cumpla en cuanto a sanidad animal, higiene, seguridad alimentaria, también requisitos en la producción, en la venta y en el envasado y etiquetado.

El consumidor que compra la leche a Mas La Colina tiene que llevar el envase; la máquina es de autoservicio, muy fácil de utilizar, y el único que se tiene que hacer, un golpe a casa, es hervir la leche antes de consumirla.

RENTABILIDAD De UNA EXPLOTACIÓN LECHERA • “A veces, nos deslumbramos a hacer litros y nos equivocamos. La explotación viable es aquella que tiene más diferencia entre el que gasta y el que ingresa”, opina en Pep. Y añade: “Nosotros, aquí en casa, vendemos leche cruda, huevos y ternera y de esto decimos el paquete de venta directa y nos permite que uno de los miembros no tenga que ir a buscar un sueldo fuera de casa”. Y, en concreto, con la venta de leche cruda los números son estos: “La leche para la industria la pagan entre 30 y 32 céntimos, y la que vendes directamente la puedes vender a 77. Nos gustaría tener más clientes de venta directa; con solo que pudiéramos vender la leche de 15 vacas directamente ya viviríamos como reyes, pero ahora nos tenemos que conformar a vender la leche de dos o tres vacas, que son un 60 o 70 litros de leche cruda al día”.

Fuente: Unió de pagesos